La llegada del humo a Buenos Aires no hace más que exponer la dimensión del serio problema ambiental que está ocurriendo en el Delta del Paraná. En lo que va del año se han registrado aproximadamente 12.000 focos de incendios, y sólo en julio 7.000. Este delta es un gran sistema de humedales y queda en evidencia que estos ecosistemas necesitan urgente protección ya que se ven seriamente amenazados por la industria agropecuaria y la inmobiliaria, sostuvo Leonel Mingo, coordinador de campañas de Greenpeace Argentina. 


La organización ambientalista reclama una ley que proteja los humedales de nuestro país y que, a su vez, incluya la figura de delito penal para quienes los destruyen. Además, la normativa debe asegurar la realización de un inventario de humedales, la interrupción de actividades económicas sobre humedales hasta que no se haya finalizado dicho inventario; y la dotación al poder ejecutivo nacional y provincial de los recursos para gestionar su preservación. 

Click en la imagen para ver el avance del humo en vivo. Imágenes del Sistema Satelital Sentinel-2
Estas imágenes se usaron para la caracterización del delta del Paraná (gracias a Cristian Wainman)

Según Mingo: “los humedales son fundamentales en la lucha climática, no sólo previenen inundaciones, potabilizan el agua, ayudan a mitigar el efecto de las sequías sino que también cumplen un rol esencial como reguladores del clima y albergan cientos de especies de animales y plantas.”

El Delta del Paraná es un gran sistema de humedales que abarca unos 19.300 km cuadrados. Alberga unas 700 especies de vegetales y 543 especies de vertebrados, mientras que su gran riqueza en aves, con 260 especies, representa el 31 por ciento de la avifauna de Argentina.